martes, 14 de mayo de 2013

MONUMENTO AL PADRE DE LA PATRIA




                                                                                                                                                                                                                                                                                                           La estatua de Don Miguel Hidalgo y Costilla ubicada en la calzada de la Independencia hoy en día es uno de los monumentos urbanos más representativos de la ciudad de Celaya, el cual forma parte de uno de los acontecimientos más importantes de la historia de nuestro país invitándonos a apreciar de una mejor manera la obra de carácter artístico.
Este monumento fue elaborado por el escultor de gran renombre Juan F. OlaguÍbel en 1960 a petición del entonces presidente de la ciudad Jesús Gómez de la cortina como parte de un programa conmemorativo para recordar los 150 años de la Independencia, ya que este reconocía que la ciudad carecía de espacios cívicos.
OlaguÍbel se dedicó a elaborar el proyecto escultórico(de cantera y bronce) de manera completa realizando  a gran escala una rotonda acompañado de un obelisco con dimensiones muy definidas, esto con la finalidad de recrear un espacio que nos remontara a las antiguas representaciones cívicas que realizaban los templos romanos.
En su diseño podemos apreciar a un Miguel Hidalgo relista y figurativo, el cual representa un arengamiento hacia un grupo de personas haciendo alusión a Capitán General Insurgente. A partir de la constitución de este monumento la Calzada de la Independencia reafirmo su vocación cívica, lo cual contribuyó a que a mediados del siglo XX se desarrollaran un gran número de eventos socioculturales y políticos así como el desarrollo de espacios culturales y más monumentos.
A olaguÍbel también se le atribuyen otras esculturas las cuales se encuentran distribuidas en diversas partes de la republica entre estas: el Pípila y la Diana Cazadora.
Actualmente no se le han realizado restauraciones al monumento ya que los dictámenes no lo han sugerido, únicamente se le han realizado tareas de conservación y mantenimiento, según nos manifiesta el historiador de la ciudad Rafael Soldara Luna.
Así mismo expreso que el monumento debe ser promovido constantemente por diversas Instituciones de la Ciudad (tanto culturales, políticas, públicas y educativas) además de contar con una cedula biográfica del escultor con la finalidad de reforzar el conocimiento.           

 Paulina Llamas                                                                  

UN MONUMENTO AL MIGUEL ÁNGEL MEXICANO




Ubicado en la calle Del Carmen, en el Centro de la cuidad de Celaya, frente al templo del Carmen. Es un monumento en honor al arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras, edificado en el año 1951.

Anteriormente, en 1934, ya existía el primer monumento al ilustre personaje, situado en la misma calle, pero sobre lo que ahora es el paso de vehículos, ya que en ese entonces, ahí se encontraba un camellón; fue reubicado a unos cuantos metros, ya que para esa década, la población había incrementado y por consiguiente, el tráfico. La escultura que representaba la figura de Tresguerras estaba de pie. La obra ya se encontraba deteriorada, y fue así como un grupo de celayenses, en conjunto, optaron por mejorarlo sustituyéndolo; entre dichas personas, se encontraba Luis Velasco y Mendoza, quien aprovechó su nexo familiar con el entonces presidente Miguel Alemán para conseguir una forma de financiamiento entre él y el resto de los integrantes.

Para el diseño del actual monumento, se basaron en la Fuente de Neptuno, obra de Eduardo Tresguerras, colocada en la ciudad de Querétaro, específicamente se inspiraron en el arco del triunfo, de estilo neoclasicista.

A espaldas de la obra, se encuentra una placa que enlista a los involucrados en la creación de este monumento, hace mención de la inversión económica requerida, fecha de realización y nombra a los arquitectos y al escultor que llevaron el deseo de homenajear de éste modo a Tresguerras, a una forma tangible.

El monumento ha tenido modificaciones, antes la escultura estaba de pie, ahora se encuentra sentada; se le añadió balaustrado y jardinera, para proteger la obra, ya que tampoco tenía iluminación y las personas no le proporcionaban buenos cuidados, incluso llegó a ser graffiteado.


Francisco Eduardo tresguerras fue y es un personaje digno y merecedor de reconocimiento en la en la región, por todas las creaciones que consiguió realizar, además de arquitecto, también se desarrolló como escritor, pintor, escultor.

Otro de sus logros se dio cuando construyó e inauguró el templo del Carmen, él consideró la obra como su creación máxima; a pesar que faltaba detallarla, el diseño, la dimensión, la obra en general impresionó y satisfizo a las autoridades, lo que impulsó a que fuera nombrado maestro mayor de obra, de forma vitalicia. El acta que avala dicho nombramiento, que le permitió tener el poder de decidir a su criterio en cuestiones arquitectónicas (tanto crear como demoler), se encuentra en el museo de Celaya.

Por último, cabe mencionar algunos datos curiosos acerca del personaje celayense: el nombre real del arquitecto es Francisco Eduardo Fernández Martínez de Ibarra, de hecho, la fe de bautismo original se encuentra también en el Museo de Celaya; pero es mejor conocido como Francisco Eduardo Tresguerras, ya que él tomó el segundo apellido de su padre para de ese modo recuperar ese distintivo poco común y también proyectarse como artista bajo dicho nombre.

En la época de la creación del monumento, se divulgaba que el motivo por el que la escultura de F.E.T. estuviera sentada, era para que apreciara mejor su creación (el templo del Carmen). Otra situación en que se aplicaba este hecho, era en una expresión propia de los celayenses, que haciendo referencia a cualquier caso que no se le viera posibilidad de realizar a futuro, se decía: “eso sucederá cuando Tresguerras se levante de la silla”.

Por: López Moncada Carmen





Un ícono desde hace más de 100 años


La bola del agua


La bola del agua es el ícono esencial de Celaya, debido a que es única en su tipo y a que ha sido parte importante de la historia de la ciudad.
A principios del siglo XX, cuando Celaya se encontraba en un proceso de urbanización, el jefe político del distrito, Don Perfecto I. Aranda,  mandó construir una torre hidráulica que facilitara la distribución de agua potable en el centro histórico de la ciudad y en algunos barrios. Fue inaugurada el 15 de septiembre de 1910,  para conmemorar el centenario del inicio de la independencia.
Este proyecto no solo trajo el acceso al agua potable, sino que aportó beneficios higiénicos con la colocación de un sistema de drenaje, así como la pavimentación de las calles.  
La torre hidráulica fue manufacturada en Alemania, pues se pretendía realizar una obra similar a una ya existente en  Sturtgard, que era lo que más se asemejaba al proyecto que tenían en mente.
La torre está formada por un depósito que se encuentra en la parte superior y un pozo en la parte inferior, del cual se succionaba el agua con ayuda de las bombas, para ser llevada al tinaco, donde posteriormente, haciendo uso de la presión,   el agua salía por un tubo para ser distribuida a la ciudad.  Las dimensiones de la  torre son de 10m de ancho y 35m de alto, el depósito tiene un diámetro de 12m, con una capacidad de 1,000,000 de litros.

Actualmente continúa distribuyendo agua a varias zonas del centro histórico.  
En 2010 fue reconocida por la UNESCO, como patrimonio industrial.
A partir de este año, la bola del agua ha sido abierta al público en varias ocasiones, debido a su centenario y a las obras de restauración que se le han realizado. En su interior se han llevado a cabo exposiciones fotográficas sobre su historia, con el fin de proporcionar información a los habitantes de la ciudad, así como a los turistas, acerca de esta construcción y su importancia para Celaya.
Para mayor información sobre la bola del agua , el historiador Rafael Soldara  nos invita a visitar el Museo de Historia Regional, que cuenta con una maqueta que nos permite conocer el interior de la torre, y con más datos históricos sobre ésta. 

Por: Blanco Sánchez Peña